viernes, 6 de julio de 2018

EL ACTUAL ESCUDO DE LAS NAVAS DE SAN JUAN Y SU AFECCIÓN A UNA DEIDAD ROMANA: “NAVAS DE SAN JUAN EL DE LOS VASOS VOTIVOS ARROJADOS EN OFRENDA A APOLO Y SUS NINFAS EN EL ORACULO DE LAS TERMAS DE VICARELLO”

Gabriel CARRASCO HURTADO 


Escudo oficial actual de Las Navas de San Juan
Excmo. Ayto. de Navas de San Juan

De todos es conocida la Vía Augusta romana, una de las más importantes de Roma; una calzada que impulsó Octavio Augusto y que conectaba Gades (Cádiz) con los Pirineos.
Mediante la Vía Domitia y su prolongación hacia el sur se llegaba a Roma.
Son multitud las fuentes por la que conocemos la Vía Augusta: arcos triunfales, monumentos en honor a sus mecenas y sobre todo innumerables miliarios de diferentes épocas y emperadores.
Estrabón, sin ir más lejos, hace referencia en su Geografía escrita en el s.I a.n.e.
Esta calzada romana pasaba por lo que hoy es la provincia de Jaén y atravesaba el Condado de sur a norte, entrando por Arquillos el Viejo y saliendo por la antigua dehesa de Barranco Hondo, perteneciente a la Villa de Santisteban del Puerto. 
Para Navas de San Juan esta calzada ha sido siempre de uso: sobre ella se han ido superponiendo caminos que comunicaban Las Navas con Arquillos, El Porrosillo o Santisteban y en esta calzada se emplazó la antigua Venta de Las Navas, parada y fonda de innumerables viajeros que se adentraban desde la meseta en Andalucía; pero sobre todo este trazado romano dio una seña de identidad a este antiguo Lugar cuando en mitad del s.XIX se encontraron unos pequeños vasos cerca de Roma que detallaban una serie de ciudades y lugares equidistantes en el recorrido de la Vía Augusta.

Vasos apolinares
Se encuentran en el Museo Nazionale Romano di Palazzo Máximo
(generazionediarcheologi.com)

Bajo la inscripción Itinerarium a Gades Romam se suceden esas ciudades y lugares que comentábamos y comprobando las distancias se llegó a la conclusión de que la estación intermedia entre Castulonem (Castulo) y II Solaría (Montizón), Ad Morum, era algún lugar de la Vía Augusta en el término de Las Navas de San Juan. Se asoció, por tanto, Navas de San Juan a esa probablemente mansio romana de Ad Morum[1].

Emplazamiento del nuevo balneario que se construyó en el s. XIX y en cuya adecuación de la termas se encontró el Tesoro de Vicarello
Collegio Germanico Ungarico
lagosabatino.com

Esos vasos, que llevavan inscritos las ciudades y lugares de ese itinerario entre Gades y Roma, se encontraron en lo que se relacionó con unas antiguas termas apolinares, en la restauración de un balneario en el municipio de Vicarello, a 40 km. al norte de Roma.
Los vasos de una longitud de entre seis y siete centímetros eran, y son, una representación de un autentico miliario romano.
Hasta aquí nada más -y nada menos- que la aproximación a un emplazamiento (probablemente una mansio romana) de la Vía Augusta, documentado en el actual término municipal de Navas de San Juan mediante la inscripción en un vaso de plata datado entre los mandatos de Augusto y Tiberio.

Itinerarium Gaditanum
BIBLIOTHECA AUGUSTANA

Qué tiene de especial, para nosotros, este emplazamiento; esta leyenda del actual escudo municipal de Navas de San Juan, etc…: lo especial de toda esta historia son los vasos, la propia naturaleza de esos vasos y de donde se sacaron.
Los cuatro vasos de plata no eran otra cosa que exvotos arrojados a un pozo votivo en unas termas consagradas a una de las máximas deidades romanas: Apolo.
Apolo en su condición de dios de la curación y de la protección contra las fuerzas malignas rodeado de las ninfas en las vaporosas y curativas termas de Vicarello componían un lugar que atraía personas de todo el imperio.
No solo se encontraron esos vasos, de tanto interés para la historia local de Navas de San Juan, se sacó un verdadero tesoro de objetos y monedas valiosas de distintas épocas.
A ese verdadero oráculo de aguas apolinares se arrojaron ofrendas, según alguna estratificación, desde siglos atrás a estos vasos tan especiales.

François Girardon: “Apolo y las ninfas”. 1666. Versalles
Nicolas Dailly

Llegados a este punto volvemos a esa leyenda, esa que, seguro, se puso con tanto cariño en el escudo municipal: “Ad Morum de los Vasos Apolinares”.
De tan preciosa historia, de tan bonito motivo se nos hace decir –y escribir-: “Navas de San Juan, el de los vasos votivos arrojados en ofrenda a Apolo y sus ninfas en el oráculo de las termas de Vicarello”.


Réplica de uno de los vasos en el que Manuel Zapata Parrilla resalta 'Ad Morum'
   



[1] Se asocia Ad Morum a Navas de San Juan, más concretamente a esa mansio de la Via Augusta que estaba en su término (en las inmediaciones del Descansadero del Pocillo de los Viñadores) porque entendemos que el actual emplazamiento de la población es plenamente medieval. También entendemos que esa mansio, que si sabemos de su existencia precisamente por estos vasos votivos, no debiera de llamarse propiamente Ad Morum ya que al “Ad” le deberiamos de dar el carácter de ablativo latino instrumental o locativo, a modo de un complemento locativo de Morum: Ad Morum = cerca de Morum o al lado de Morum o acusativo latino de dirección o proximidad: Ad Morum= hacia Morum o hasta Morum. Qué podía ser Morum o dónde se ubicaría Morum: pues probablemente fuese la propia mansio o una villae cercana.