
El Camino antiguo de Villacarrillo partía del entorno de la antigua Ermita de San Gregorio, cruzaba la ladera sur de las Cañadas hasta el Cortijo de La Lanzada, en su día propiedad de la poderosa Cofradía de la Benditas Ánimas del Purgatorio de la villa.
Saltando al termino de Santisteban del Puerto, muy cerca del Torreón del Ero, cruzaba la Loma de los Robledos hasta las tierras del Mojino.
El Guadalimar era el limite del Estado, donde comenzaban las tierras del Arzobispo de Toledo.
El Excmo. Ayuntamiento de Navas de San Juan ha devuelto a su estado original este abrevadero de tan solo 6 piedras de cantería.


