Mostrando entradas con la etiqueta Benavides-Biedma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Benavides-Biedma. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de febrero de 2022

EPIGRAFÍA EN UNA CASA DE LA PLAZA DE LA IGLESIA

 




Tuvo casas en la actual Plaza de la Iglesia de Las Navas de San Juan, alguna de ellas todavía gravadas por su Obra Pía para casar doncellas huerfanas..." en dotes de a 30 Ducados para las Doncellas huerfanas de los tres Pueblos del Condado…/…"

 _______

Una de las fotografías es propiedad de Manuel Zapata . Por cortesía.


viernes, 24 de julio de 2020

EL CONVENTO DE SAN FRANCISCO DE SANTISTEBAN DEL PUERTO, POR JOSÉ JULIÁ GÓMEZ




_____________
El Convento de San Francisco de Santisteban del Puerto
Autores: José Juliá Gómez
Localización: Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, ISSN 0561-3590, Nº. 70-71, 1972, págs. 37-64
Idioma: español
DIALNET - Universidad de la Rioja



jueves, 30 de mayo de 2019

EL CASTILLO DE SAN ESTEBAN O MAYOR DE SANTISTEBAN DEL PUERTO; VÍDEO



“Santisteban del Puerto y su término están situados entre la margen izquierda del Guadalimar y los bordes meridionales de la Meseta. Sus formas son suavemente alomadas y acumula una gran diversidad de ecosistemas. El Castillo se situó en un cerro amesetado, de perímetro amurallado casi rectangula, con 820 metros de altura y unos doscientos de diámetro. Su sistema defensivo alcanzaba parte de la población. Desde la fortaleza se conectaban los castillos de Vilches, Torre Alver, Iznatoraf y Chiclana.”
Castillos y Fortalezas de Jaén - CANAL DE YOUTUBE


viernes, 12 de abril de 2019

1.212, ANNO DOMINI; QUÉ VIERON AQUELLOS OJOS


 Gabriel CARRASCO HURTADO


La Batalla de las Navas de Tolosa representa el anhelo de los Reinos cristianos del norte de Al Andalus por culminar lo que se ha dado en llamar la Reconquista, abriendo el paso a Andalucía “la buena”: el valle del Guadalquivir.
Para ello y con carácter de cruzada, por Bula del Papa Inocencio III, se conjuraron en torno al Reino de Castilla y a su soberano, Alfonso VIII, Concejos de Castilla; el Señorio de Vizcaya; la Corona de Aragón; el Reino de Navarra; las ordenes militares de Malta, el Temple, Calatrava y Santiago; el Arzobispado de Toledo; voluntarios de Portugal y del norte de los Pirineos…Todos frente al ejército musulmán reunido por el Califato Almohade de  Muhámmad an-Násir الناصر لدين الله محمد بن المنصور (Miramamolín).
La retaguardia donde se estableció Miramamolín se situó en las inmediaciones del antiguo balneario de La Aliseda, cerca de La Carolina.
Las consecuencias, que ya hemos citado, fueron abrir un espacio político y geoestratégico porque el imperio decae y la denominadas terceras taifas (a excepción de la de Arjona-Jaén-Granada) allanan el camino a Jaume I de Aragón y a Fernando III de Castilla en la conquista de Al Andalus. El Emirato de Granada ( Arjona-Jaén Granada: último de las terceras taifas) de facto viene a ser castellano en 1.246 mediante el Pacto de Jaén por el que Fernando III de Castilla recibe por vasallo a Muhámmad ibn Yúsuf ibn Nasr  محمد بن نصر primer emir del Reino de Granada.
Yendo al detalle que nos ocupa: después de esa impresionante batalla que tuvo lugar en las inmediaciones del Paso de La Losa se hicieron distintas escaramuzas donde se conquistó, entre otros, el castillo de Bilches (Vilches) y desde esa atalaya nos hemos preguntado: qué vieron aquellos ojos mirando al sur de Bilches, qué vieron y qué no se toco, porque se fue a Vbeda; se fue a Baeça pero hacía el este: ¿Qué vieron aquellos ojos?
Se aprecia en esta magnífica fotografía, que nos ofrece Chema Pinto, tierras del viejo Iqulin de  Sant Astiban (la posterior villa castellana y alfoz  de Santisteban del Puerto).
Estas eran las tierras más al sur del territorio controlado por el Hins Sant Astabin (ciudadela y fortaleza de la villa).
Sus limites se situaban en el rio Guadalimar , tras la sierra del Acero que vemos en primer plano.
El caserío que se nos presenta a los pies del Acero es la Nueva Población de Arquillos (fundada en 1775) cuyo actual término es parte de las históricas Tierras y Cortijos del Acero de Santisteban del Puerto (hoy de Las Navas de San Juan).
Arquillos el viejo (a la derecha) es su antecedente: renombrada fue su venta medieval en pleno Camino Real.
El Acero, Mojón Rubio, Salido Alto, Salido Bajo (la mancha de olivar a la izquierda) son los grandes latifundios que Santisteban del Puerto poseía en este flanco; quizás los mejores, los más fértiles. Son auténticos herederos de de villæ romanas y desde la edad media hasta bien entrado el s. XIX  fueron privativos de las señores feudales (en distintas ramas de los Benavides). Aquí muy probablemente ya había olivares…
En la cresta del Acero comienza un entallamiento que vertebraba defensivamente , y vertebra, el ahora denominado Condado: La loma de los Donceles, el cerro del Acero, Las Monjas y el cerro del Prior no lleva a Las Navas de San Juan (emplazamiento defensivo medieval); cerro del Castellón, peña Rubia-Pico Montero, Fuente de la Sierra, Cerro de San Marcos nos lleva a la ciudadela de San Esteban, el viejo Hins; y el Puerto y la Serrezuela nos lleva a El Castellar (segundo emplazamiento principal defensivo).
Estamos, pues, en los confines del viejo Estado de Santisteban del Puerto el más preciado territorio que tuvieron los Biedma-Benavides, importantes caballeros fronteros siempre al servicio de Castilla y de la Monarquia Hispánica.

_____
Foto: Chema Pinto

viernes, 21 de diciembre de 2018

SANTISTEBEÑOS EN LA UNIVERSIDAD DE SALAMANCA; EL OCTAVO CENTENARIO EN DOCUMENTOS RNE

Gabriel Carrasco Hurtado



Se celebra el octavo centenario del otorgamiento de Estudio General a las escuelas catedralicias de Salamanca por Alfonso IX de León, piedra fundacional de la Universidad de Salamanca. Sucedió en 1.218; en 1.255 el papa Alejandro IV la reconoce por la bula licentia ubique docendi.
Nos viene a la memoria Don Miguel de Unamuno, Fray Luis de león o el jurista Francisco de Vitoria y desde nuestra perspectiva, el viejo Estado de los Santisteban, recordamos a algunos de aquellos insignes habitantes de El Condado que pasaron por las aulas salmantinas:

Diego IV de Benavides y de la Cueva (Santisteban del Puerto, 25 de febrero de 1607-Lima, 19 de marzo de 1666), el Virrey del Peru, estudió en el Colegio Mayor de San Bartolomé (adscrito a la Universidad de Salamanca). En este colegio, en la época, estudiaban hijos de familias nobles y acomodadas. Incluso se llegaban a incoar expedientes de “Limpieza de Sangre”.

Mendo de Benavides y Merino (Santisteban del Puerto, ¿1569? – Murcia, 17 de octubre de 1644), hijo de Diego IV de Benavides y de la Cueva inicio sus estudios de Derecho Canónico en Salamanca. Don Mendo fundó la Iglesia Colegio de Castellar - de Santisteban del Puerto- y fue Obispo a propuesta de Felipe IV (por derecho de patronato).

Juan Pérez de Moya (Santisteban del Puerto, ¿1512? - Granada, noviembre de 1596), el matemático, fue Bachiller en la Universidad de Salamanca donde escribiría su Aritmética dedicada al Príncipe Carlos.

Esteban Gabriel Merino  (Santisteban del Puerto, 1472 - Roma, 28 de julio de 1535) graduado en Artes en Salamanca. Fue Obispo, Arzobispo y Cardenal.

A continuación enlazamos con el podcast de Documentos RNE:




viernes, 22 de junio de 2018

LOS JABALQUINTO Y LOS BENAVENTE EN LA CASA DE OSUNA Y EN EL ESTADO DE SANTISTEBAN DEL PUERTO: ESQUEMAS SUCESORIOS

Gabriel CARRASCO HURTADO


Los Osuna
(Documentación genealógica del Archivo Histórico de la Nobleza) 

El 3 de febrero de 1.857 el periódico Diario Oficial de Avisos de Madrid publicaba un conciso anuncio: se ponía en venta una posesión llamada el Salido Bajo en el término de Las Navas de San Juan (Jaén). Los interesados debían dar razón en la Calle Segovia, 11 - entresuelo, no nombraba de Madrid pero era evidente.
Sabemos por el Catastro de Ensenada (s. XVIII) o por el de Martín de Garay (s. XIX) que esa posesión era del Duque de Benavente y también, sabemos, que en el numero 11 de la calle Segovia estaba –y está- el Palacio de los Principes de Anglona.
Los Principes de Anglona eran Marqueses de Jabalquinto, también Condes-Duques de Benavente y hasta uno lo fue a la vez Duque de Osuna.
Como el negocio que se anunciaba en el encabezamiento del presente encontramos innumerables documentos, siempre  a nombre de los Marqueses de Jabalquinto o de los Duques de Benavente, así a secas. La Casa de Osuna, que es la Casa matriz de estos títulos, mantiene bienes y derechos en el antiguo estado de Santisteban del Puerto desde la edad media: los Osuna por su lado, los Jabalquinto por otro así como los Benavente; unas veces,  como expresamos por separado, y otras veces -fusionadas las casas-  juntas o separadas, según el caso.
Es, pues, necesario hacer un trabajo previo del entramado temporal de las titularidades nominalmente ya que la actual Casa de Osuna es un complejo de avatares en la sucesión.
Existen muchas confusiones según las fuentes consultadas y no están nada claras las sucesiones en la Casa de Osuna. En este caso hemos atendido a una reciente investigación del Dr. D. Juan Pablo Fernández González sobre los Osuna y los Benavente añadiéndole, por nuestro particular interés,  una casa genuina del Reino de Jaén: los Jabalquinto.
El Marquesado de Jabalquinto son Benavides descendientes de los Señores de Santisteban del Puerto y aunque es uno de los muchos títulos que acumulaba la Casa de Osuna tuvo el honor de ser el que rescatara la Casa matriz en la quiebra patrimonial (y titular) a la muerte del XII Duque, Mariano Téllez-Girón y Beaufort. A la muerte de este lo sucedió el X Marques de Jabalquinto, Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Fernández de Santillán.
En los tres esquemas que hemos elaborado podemos ilustrar como la Casa de Benavente absorbe el Marquesado de Jabalquinto a partir del matrimonio de Isabel Francisca de Benavides y Antonio Alonso Pimentel de Quiñones.
Con este matrimonio se pierde el histórico apellido Benavides.
Seguidamente con el matrimonio de María Josefa de la Soledad Alonso-Pimentel y Téllez-Girón, Duquesa de Benavente y Marquesa de Jabalquinto, con Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX Duque de Osuna, llegamos al gran momento de las Casas de Osuna y Benavente. Se unen las casas y se unen los patrimonios y su Administración. Estamos ante una de las acumulaciones de títulos y patrimonio mas importantes de la historia de España.
No durara muchos años porque cuando el famoso Mariano Téllez-Girón y Beaufort, XII Duque de Osuna, suceda a su hermano comenzara una vida suntuosa que acabara con la quiebra económica de la Casa; un difícil pleito de acreedores y la intervención de la Corona darán con el resultado que comentábamos anteriormente: se le concede el título al Marqués de Jabalquinto. La documentación de la Casa, que es uno de los aspectos que más interesa para su estudio, comienza un difícil periplo. Este último aspecto es otra interesante historia.
A continuación los esquemas basados en la investigación Dr. D. Juan Pablo Fernández González  (y otras fuentes) a los que hemos añadido el Marquesado de Jabalquinto y el Principado de Anglona.
Le hemos dado la consideración ‘beta’ porque son una base a la que añadir episodios importantes para esos bienes y derechos que poseyeron en el Estado de Santisteban del Puerto y que condicionaron no poco decisivamente la vida y la economía de la Villa de Santisteban del Puerro con sus lugares de Las Navas y El Castellar.



 _____
Fuentes y bibliografía:
Dr. D. Juan Pablo Fernández González
Diputación Permanente y Consejo de la Grandeza de España
Fundación Casa Ducal de Medinaceli

jueves, 10 de mayo de 2018

Restauración del Castillo-Palacio de Sabiote

Gabriel CARRASCO HURTADO


La Casa de Santisteban del Puerto y la de Camarasa (Sabiote) son casas agregadas al “piélago inmenso de grandezas”[1] que conforma la Casa Ducal de Medinaceli; la de Santisteban se produce por el matrimonio de Joaquina María de Benavides y Pacheco y Luis María Fernández de Córdoba y Gonzaga, en 1.789 y la de Camarasa por la sucesión en 1.948 de Ignacio Fernández de Henestrosa y Gayoso de los Cobos, XVI Marqués de Camarasa, a su sobrina, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba y Fernández de Henestrosa, XVIII Duquesa de Medinaceli.
Hay agregación en los títulos y ciertos bienes de cada una de ellas quedan afectos al título principal, el de Medinaceli: es el caso del Castillo de Sabiote pero se podría citar el desaparecido Castillo de Las Navas (de San Juan) o el propio Palacio de Santisteban del Puerto, el que albergara hasta el s.XX su Administración en la zona.



Exposición de los trabajos de la catalogación e inventario de piezas, el audiovisual muestra el levantamiento virtual del edificio. Intervienen los profesores Castillo Armenteros y Ruiz Calvente, además del Arquitecto Apolinar Marín Zamora. Excma. Diputación Provincial de Jaén

Ciñéndonos estrictamente al Castillo de Sabiote hay que rememorar a su principal protagonista, previo a los Camarasa y consecuentemente a los Medinaceli: Don Francisco de los Cobos y Molina (Úbeda, 1475 – 1547)
De los Cobos y Molina pasa por ser uno de lo políticos más importantes de la Monarquía Hispánica, siendo Secretario Universal del Emperador Carlos I entre 1.529 y 1.547.
En 1.537 compra la villa de Sabiote, y castillo, fundando mayorazgo con Canena y Torres, heredándolo a su muerte su hijo, Diego de los Cobos, I Marques de Camarasa.
Esta fortificación como otras muchas del alto Guadalquivir cambian su función con el avance de la frontera: pasan de castillos a palacios y este, que se reformó precisamente en tiempos de Secretario Francisco de los Cobos, pasa de una importante fortificación de entre los siglos VIII o IX[2] a un esplendido palacio renacentista.
Después de la Guerra de la Independencia el castillo-palacio queda bastante arruinado. En 1.980, como bien privativo de los duques, es donado a la Fundación de la Casa Ducal y esta hace una cesión temporal al Ilmo. Ayto. de Sabiote, que es el que está llevando a cabo las labores de restauración, habiendose convertido, a día de hoy, en uno de los grandes atractivos del triangulo renacentista Ubeda-Baeza-Sabiote.


[1] Ortiz de Zuñiga

[2] Juan Carlos Castillo Armenteros

viernes, 4 de mayo de 2018

El Condado en el nuevo 'Diccionario Biográfico Electrónico' de la Real Academia de la Historia DB~e

Gabriel CARRASCO HURTADO



Se acaba de presentar el   “Diccionario Biográfico Electrónico”, de la Real Academia de la Historia DB~e, en un acto presidido por S.M. el Rey Felipe VI.
La puesta en marcha y desarrollo de la edición electrónica tiene el objetivo principal de crear una red cultural y social en torno a contenidos de tipo histórico-biográfico vinculados con todos los territorios que han formado parte, a lo largo de la Historia, de la Administración española.
La Real Academia de la Historia ha concebido la edición electrónica del Diccionario como entorno digital en el que conectar los intereses de tipo histórico-biográfico. No solo se mantiene de ese modo la red de instituciones y personas que han participado en el proyecto del Diccionario Biográfico Español, sino que podrá ampliarse a la generalidad de los ciudadanos que tendrían la opción de acceder a contenidos culturales en línea al tiempo que podrán contribuir a la mejora del proyecto a través de sus comentarios y aportaciones generando una sindicación de contenidos.
La primera aportación es la publicación electrónica de los datos biográficos mínimos de los más de 40.000 personajes que se incluyen en la primera edición del Diccionario Biográfico Español. De cada uno de ellos, se aportan sus lugares, ámbitos geográficos y fechas de nacimiento y muerte, así como los ámbitos disciplinares en que destacaron.
Además de la localización alfabética, se permite una búsqueda por la etiqueta que explota tanto el nombre y los apellidos como los seudónimos, sobrenombres o títulos nobiliarios por los que el personaje pueda ser conocido. Desde cada una de estas entradas secundarias, se remite a la principal, cuyos datos se pueden exportar en formato de texto.
Como muestra de esta valiosísima herramienta hemos escogido, de varios, tres nombres importantes en la historia de El Condado:

El primero de ellos es, quizá, el político más importante natural de Navas de San Juan, como lo fue el Prior de San Juan Bautista: Don Tomás Ruiz Tauste:


Ruiz Tauste, Tomás. Navas de San Juan (Jaén), 5.III.1772 – ?, p. m. s. XIX. Diputado, prior de Navas de San Juan.
Hijo de Tomás Tauste, de quien tomó su nombre, fue presbítero-prior de Navas de San Juan (Jaén).
Diputado por la provincia de Jaén en las Cortes Generales y Extraordinarias (1810-1813). Elegido el día 25 de enero de 1813 por los doce electores correspondientes en el Ayuntamiento de Jaén, según la Instrucción de 1º de enero de 1810 y la Orden de las Cortes de 21 de junio de 1812. Se le otorgó su poder el 29 de enero de 1813, siendo aprobado por las Cortes en la sesión pública del 16 de marzo, aunque se mandó pasar a la comisión de Constitución un recurso del Ayuntamiento constitucional de Villanueva del Arzobispo en el que se exponía que, en la Junta electoral del partido de Úbeda, se excluyó para aquella elección al elector parroquial, Antonio de Uceda, por ser exfreile, aunque legítimamente secularizado, por lo que se solicitaba de las Cortes que sobre este punto se hiciese la correspondiente declaración. No debió haber ningún impedimento, pues juró y tomó posesión de su cargo tres días después (marzo de 1813). Tuvo una muy escasa participación activa, no interviniendo en ningún debate y perteneciendo a una sola comisión, la Eclesiástica, en la que entró a formar parte, sustituyendo al diputado por Cataluña, Félix Aités.

Fuentes y bibl.: Archivo del Congreso de los Diputados, Serie Documentación Electoral, 2 n.º 4.
Congreso de los Diputados, Diario de sesiones de las Cortes Generales y Extraordinarias, Madrid, Imp. de J. A. García, 1870; J. M.ª García León, Los diputados doceañistas, t. II, Cádiz, Ayuntamiento, 2006, pág. 536; M. Urquijo Goitia (dir.), Diccionario biográfico de parlamentarios españoles. Cortes de Cádiz. 1810-1814, Madrid, Cortes Generales, 2010 (CD-Rom).

García León, José María, Tomás Ruiz Tauste, en Real Academia de la Historia, Diccionario Biográfico electrónico (en red, www.rah.es)

Como continuación hemos escogido la biografía que genera el DB-e de la Real Academia de la Historia del gran Mendo de Benavides, fundador de la Iglesia Colegio de Santiago de Castellar:


 Benavides y Merino, Mendo de. Santisteban del Puerto (Jaén), ¿1569? – Murcia, 17.X.1644. Jurista, fiscal del Consejo de Órdenes Militares, oidor del Consejo de la Inquisición, presidente de la Chancillería de Granada y obispo.
Era hijo natural de Diego de Benavides y de la Cueva, conde de Santisteban y caudillo mayor del obispado de Jaén, y de Teresa Merino, sobrina nieta del cardenal Esteban Gabriel Merino, cuando ambos eran solteros.
Fue dedicado al estudio, comenzando su preparación primero en la Universidad de Salamanca y después en la de Valladolid como colegial en el Colegio Mayor de Santa Cruz, donde se licenció en Derecho Canónico. En 1598 ejerció la docencia en esta universidad impartiendo Instituciones Civiles.
En 1609 ocupó la plaza de oidor en la Chancillería de Valladolid. En 1610 recibió el hábito de la Orden Militar de Santiago y muy pronto pasó a ocupar el cargo de fiscal del Consejo de Órdenes Militares. En 1617 ingresó en el Consejo Supremo de la Inquisición, primero como oficial para ascender posteriormente a fiscal y oidor. El 23 de julio de 1624 fue nombrado presidente de la Chancillería de Granada en sustitución de Martín Fernández Portocarrero.
A propuesta de Felipe IV fue nombrado en 1633 obispo de Segovia y consagrado el 1 de enero de 1634 en la iglesia colegial del Sacromonte en Granada.
En mayo de 1635 por disposición del Rey hizo una visita de inspección a los cuatro colegios mayores de Salamanca, los cuales comunicaron el hecho al colegio mayor de Santa Cruz de Valladolid para que supieran a qué atenerse. En 1641 fue promovido al obispado de Cartagena-Murcia y en esta ciudad falleció; en el trascoro de su catedral recibió sepultura. Se afirma que su cuerpo fue trasladado posteriormente a la iglesia que fundara en Castellar.
Por el amor a su tierra y por hacer bien a sus habitantes llevó a cabo lo que desde muy joven tenía pensado, que era fundar una iglesia bajo la advocación de Santiago, que decidió establecer en Castellar, en tierras señoriales del condado, para lo que dedicó los bienes y rentas conseguidos antes de ser obispo de Segovia según escrituras ante notario de 1633 y 1634. Fue una fundación eclesiástica, a modo de Colegiata (así se le llama), con carácter de centro docente aprobada por el obispo de Jaén Fernando de Andrade y Castro, pues de las veinticuatro capellanías (doce mayores y doce menores), cinco de las mayores, por oposición, estaban dedicadas a impartir Decretales, Decreto, Doctrina Moral y Gramática para enseñar a medianos y mayores; en las capellanías de menores dos estaban dotadas para maestros, una de niños y otra de gramática, mientras que otras las dedicaba a una capilla de música con organista y ministrales. No se conocen las constituciones que redactara Mendo de Benavides, pero se conservan los estatutos de la fundación aprobados en 1693 por el papa Inocencio XII. El edificio destaca por su sobriedad; en él el clasicismo queda resaltado por elementos greco-romanos. En el centro de la fachada hay una hornacina con la escultura de Santiago flanqueada por escudos gemelos con las armas de los Benavides.

Bibl.: Fvndación, constitvción y patronazgo de la Yglesia o Capilla del Castellar condado de Santisteban [...], Nápoles, Regia Emprenta de Carlos Porfile, 1693 (Capilla de Santiago del Castellar); M. Sanjuán Moreno, Santisteban del Puerto y su comarca: datos históricos, Madrid, R. Velasco, 1909, págs. 113-116; J. L. Martínez Bara, Catálogo de informaciones genealógicas de la Inquisición de Córdoba conservadas en el Archivo Histórico Nacional, vol. I, Madrid, 1970, págs. 89- 90; J. Mercado Egea, La muy ilustre villa de Santisteban del Puerto, Madrid, 1973, págs. 262-263; P. Galera Andreu, Arquitectura de los siglos XVII y XVIII en Jaén, Granada, Caja General de Ahorros y Monte de Piedad, Seminario de Estudios, 1977, pág. 192; M. Caballero Venzalá, Diccionario Bio-Bibliográfico del Santo Reino, vol. I, Jaén, Instituto de Estudios Giennenses, 1979, págs. 230-232; P. Gan Giménez, La Real Chancillería de Granada (1505-1834), Granada, Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino, 1982, pág. 198; J. Martínez Millán y T. Sánchez Rivilla, “El Consejo de Inquisición: (1598-1700)”, en Hispania Sacra, 36 (1984); R. Gómez-Rivero, “Consejeros de Órdenes. Procedimiento de designación (1598-1700)”, enHispania. Revista Española de Historia, vol. LXIII/2, n.º 214 (mayoagosto, 2003).

Coronas Tejada, Luís, Mendo de Benavides y Merino, en Real Academia de la Historia, Diccionario Biográfico electrónico (en red, www.rah.es)

Por último Don Antonio Benavides y Fernández de Navarrete, el Ministro Benavides. Era natural de Baeza pero su vecindad más arraigada la tuvo en Villacarrillo. Don Antonio fue propietario del gran latifundio de Santisteban del Puerto conocido desde antiguo como Tierras y Cortijos de los Robledos. Esa posesión al sur de Santisteban del Puerto condensa no poca historia de lo que fue la vida en El Condado.
Añadir que el Ministro Benavides fue Académico de la Historia y posteriormente Director al que sustituyó, por razones de edad, Don Antonio Canovas del Castillo.
La autoría es de Don Juan Soto Climent.



 Benavides y Fernández de Navarrete, Antonio. Baeza (Jaén), 20.VI.1807 – Villacarrillo (Jaén), 23.I.1884. Ministro, embajador en la Santa Sede, senador, diputado e historiador.
El origen de su apellido se remonta a Alfonso VII. En 1376, Enrique II le otorga a un antepasado el señorío de Santisteban del Puerto (Jaén). En 1473 Enrique IV eleva este señorío a condado, que luego Felipe V convierte en ducado, que pasa a Medinaceli por casamiento de la III duquesa de Santisteban del Puerto (1746-1805) con el XII duque de Medinaceli (1749-1846).
Hermano menor del IV señor de Santisteban del Puerto, muerto en 1454, fue Manuel Benavides Mendoza, rama de la que procede Antonio.
La infancia de Benavides transcurrió entre su pueblo natal y Villacarrillo, donde su padre tenía propiedades y fue alcalde en 1819. precisamente en ese año, se trasladó a estudiar a Granada. Se matriculó en Leyes y fue nombrado doctor en 1826, cuando sólo contaba diecinueve años, y al año siguiente, catedrático de Novísima Recopilación. En 1828 fue miembro del claustro de la Universidad de Granada y vocal de la Junta de Hacienda.
Llamado por su tío Martín Fernández de Navarrete, marino e historiador, que en esta fecha era director de la Real Academia de la Historia, llegó Benavides a Madrid en 1830. Se interesó por la historia a la vera de su tío y de ahí quizá nacieron sus aficiones políticas.
El 19 de julio de 1831 el rey Fernando VII creó una Real Audiencia en la isla de Puerto Rico, de la que Benavides fue nombrado fiscal y luego juez oidor.
Volvió a España en 1836 y en 1837 contrajo matrimonio con María Antonia Godínez y Cea Bermúdez, unión de la que nació su único hijo en 1838 que murió a los siete años de edad.
Perteneció hasta 1834 al Partido Liberal. En ese año, los liberales se dividieron en moderados y progresistas, y entre los primeros se encontraba Benavides.
Diputado por Jaén en 1836, en las Cortes que dieron a luz la Constitución de 1837, fue elegido nuevamente diputado por Jaén en 1839.
En 1842 fue nombrado miembro del Instituto Histórico de Francia. En 1844 ostentó el cargo de jefe político de Madrid y ese año Isabel II lo designó ministro Togado del Tribunal de Guerra y Marina, “con retención del Gobierno Político de Madrid”. El 13 de abril de 1844, S.M. la Reina le encarga, junto al general Valdés y Joaquín Camón, formularan un Reglamento sobre la cuestión “negrera”. El 13 de noviembre de 1844 Isabel II le concedió la Gran Cruz de la Real Orden Americana de Isabel la Católica y ese mismo año salió diputado por Granada.
También en 1844 empezó a gestarse dentro de los moderados una escisión con el nombre de los puritanos, que se oponían a la modificación de la Constitución de 1837 entre los que se encontraba Benavides.
Con la oposición de los puritanos se aprueba la Reforma Constitucional defendida por Narváez.
En 1847 tenía el cargo de ministro de Gracia y Justicia de manera interina. En marzo de ese mismo año, Isabel II pasó el gobierno a los puritanos en la persona de Pacheco que nombró ministro de la Gobernación a Benavides. En este gobierno asumió la difícil tarea de unir a Isabel II con su esposo Francisco de Asís, cuyo matrimonio estaba roto, hasta el punto de vivir separados, uno en el Palacio del Pardo y otra en el de La Granja. Después de dos largas conversaciones, el Rey consorte puso como condición que saliera de Madrid el general Serrano, condición que no se cumplió y como consecuencia de ello cayó el Gobierno Pacheco a los seis meses escasos de su formación.
El 5 de marzo de 1847 fue nombrado académico de la Historia, llegó a director interino en 1862 y definitivo en 1864, luego lo sería a perpetuidad. Admitida su renuncia por razones de edad el 9 de diciembre de 1881, lo sustituyó Antonio Cánovas del Castillo.
El 14 de diciembre de 1852, el general Roncali formó Gobierno en el que, en una remodelación hecha unos días después, entra Benavides de ministro de la Gobernación. De este Ejecutivo opina O’Donnell: “El verdadero Presidente es Benavides, que tiene más talento y malicia que sus compañeros”.
Breve fue la duración de este gobierno, ya que en julio de 1853 Benavides era gobernador civil de Madrid. El 11 de febrero de 1853, la Reina había concedido a Antonio merced del hábito de la Orden Militar de Santiago.
En diciembre de 1857 se creó la Academia de Ciencias Morales y Políticas, de la que Benavides fue miembro desde su fundación.
En el gobierno que formó Lorenzo Arrazola en febrero de 1864 entra Benavides de ministro de la Gobernación.
Este ejecutivo sólo duró cuarenta días.
En diciembre de 1864 era presidente del Gobierno el general Narváez, al que presentó su dimisión el ministro de Estado Alejandro Llorente, sustituido por Benavides, que dimitió el 19 de julio de 1865, y más tarde todo el gobierno. Benavides ya no volvió a ser ministro, aunque en 1868, primero Narváez y a la muerte de éste (23 de abril de 1868) González Bravo, le ofrecieron la cartera de Marina o Estado, que rechazó.
El 18 de septiembre de 1868 se produjo la sublevación de Cádiz que condujo al exilio a Isabel II.
Benavides y su esposa acompañaron a la soberana a Francia. Volvieron a España por orden de la Reina en noviembre del mismo año. Se constituyó en Madrid un gobierno provisional que presidió el general Serrano, que dedicó sus esfuerzos en buscar un Rey para España. Finalmente las Cortes votaron el 16 de diciembre de 1870 a Amadeo de Saboya, que reinó con el nombre de Amadeo I. Abdicó éste el 11 de febrero de 1873 y se proclamó la Primera República el 11 de junio. En este tiempo Benavides redujo su actividad política. En 1872 fue nombrado académico de la Lengua para ocupar el sillón C mayúscula.
El 29 de diciembre de 1874 el general Martínez Campos restauró la Monarquía en la persona de Alfonso XII. Cánovas, que años antes había formado el partido alfonsino, tomó la presidencia del Gobierno y nombró a Benavides embajador en la Santa Sede.
Las dos principales misiones encomendadas al representante español ante el Vaticano fueron: acelerar la venida a España del nuncio para restablecer relaciones y atraer a la Santa Sede hacia la figura del Rey, ya que algunos círculos vaticanos simpatizaban con Carlos VII. En aquellos momentos la Guerra Carlista tomaba fuerza en el norte de España. Las dos cuestiones fueron hábilmente negociadas por Benavides con éxito. Se planteó entonces la reforma del artículo 21 de la Constitución de 1869, sobre la libertad de culto, y Antonio, profundamente religioso y tal vez influido por su hermano el cardenal, se puso del lado del Vaticano y tuvo que dimitir y volver a Madrid en octubre de 1875, no sin que antes Pío IX le impusiera la Cruz de la Piana Pontificia, que sumó a las de Portugal, Carlos III, Isabel la Católica, Caballero de la Orden de Santiago, etcétera.
A la muerte de su esposa en 1881, trasladó su residencia a su casa de Villacarrillo (Jaén), donde poseía propiedades agrícolas que se extendían por otros términos colindantes. Benavides murió el 23 de enero de 1884. El certificado de defunción dice que de “apoplejía pasiva”. Su cuerpo está enterrado en el cementerio del citado pueblo jienense.
Juan Rico y Amat escribió algunos breves juicios de sus coetáneos que ilustran la consideración que se tuvo de su persona. Así: “Escritor fácil y elegante, orador cáustico y ameno, erudito sin pedantería, Benavides ejerce una merecida influencia en la Cámara y los Partidos”.
Y el marqués de Molins dijo de él: “Su lenguaje correcto y fácil, su estilo más bien ameno que sublime; cuando combativo vuelve a la defensa de su opinión queda su adversario maltrecho y los espectadores regocijados [...]”. “Caballero de mediana estatura, más bien grueso que delgado, de fisonomía festiva y casi burlona, la color encendida, la barba rasa y escaso pelo. Usaba anteojos que más parecían ocultar, que no ayudar la penetrante malicia de sus miradas”.
Sánchez Fuentes concluyó: “No lleva nunca papeles ni apuntes de sucesos, ni fechas, todo lo tiene en la cabeza y hace de ello uso con la mayor discreción”.
Además de las obras citadas a continuación, en algunas fuentes se le han atribuido estos otros títulos, de los que no se ha encontrado referencia: Historia Política de Fernando VII; Historia Política de España de 1820 a 1823; Amadeo de Saboya Antipapa; Las Repúblicas Musulmanas en España; Examen crítico de la Historia de Ávila.

Obras de ~: Compendio histórico filosófico de todas las monarquías, con la biografía de todos los reyes y príncipes reinantes hasta el día, Madrid, Rivadeneyra, 1852, 3 vols.; “Memoria sobre la guerra de Granada y los textos y conciertos que precedieron a las capitulaciones de la ciudad”, en Memorias de la Real Academia de la Historia (Madrid), t. VIII (1852); con A. Oliván, Discursos pronunciados en el Congreso por los Señores Diputados Don Antonio Benavides y Don Alejandro Olivan, en la sesión del 9 de diciembre sobre el párrafo 17 de la Contestación al discurso de la Corona, Madrid, F. Pascual, 1857; Memorias de Fernando IV de Castilla, Madrid, 1860, 2 vols.; “De la indiferencia política”, enRevista Española (Madrid), año I, t. III, n.º 44 (noviembre, 1862), págs. 77-78;Discurso leído a la Real Academia de la Historia por su Director el Excmo. Sr. D. Antonio Benavides al terminar el trienio de su Dirección en 1867, Madrid, Imprenta de José Rodríguez, 1868; “Consecuencias inmediatas del testamento político otorgado por Carlos II”, en Revista Mensual (Madrid), t. II, n.º 6, 15 de junio de 1868, págs. 129-153; con M. Roca de Togores, marqués de Molins,Discursos leídos en la Academia de la Historia, en la recepción pública del Marqués de Molins, el día 29 de junio de 1869. Contestación del Sr. D. Antonio Benavides, Madrid, Real Academia de la Historia, Imprenta y Estereotipia de M. Rivadeneyra, 1869; “Regencias de España en el presente siglo”, en Revista de España (Madrid), t. XXII, n.º 88, 25 de octubre de 1871, págs. 465-477 y t. XXIII, n.º 89, 10 de noviembre de 1871, págs. 5-19; con M. Roca de Togores marqués de Molins, Discursos leídos ante la Real Academia Española en la recepción del Sr. D. Antonio Benavides, el día 24 de Noviembre de 1872. Contestación del Excmo. Sr. Marqués de Molins, Madrid, Imprenta y estereotipia de M. Rivadeneyra, 1872; “Tradición del laurel de la Zubia”, en Boletín de la Real de la Historia (Madrid), t. I, cuad. I (noviembre), 1877, págs. 14-26.

Bibl.: I. A. Bermejo, La Estafeta de Palacio: (historia del último reinado); cartas trascendentales dedicadas a S.M. el Rey de España Amadeo I, Madrid, Imprenta de R. Labajos, 1871- 1872; J. Rico y Amat, El libro de los diputados y senadores: juicios críticos de los oradores más notables desde las Cortes de Cádiz hasta nuestros días: (2.ª parte de la historia política y parlamentaria de España), Madrid, Est. tip. de Vicente y Lavajos, 1862-1866; C. García Montoro, Antonio Benavides Fernández Navarrete, trabajo de fin de carrera, 1971 (inéd.); J. Soto Climent, La Arquilla del Ministro, Baeza, Grupo M&T-Publicaciones, 2003; B. Pellistrandi, Un discours national? La Real Academia de la Historia entre science et politique (1847- 1897),Madrid, Casa de Velázquez, 2004, págs. 377-378. 

Soto Climent, Juan, Antonio Benavides y Fernández de Navarrete, en Real Academia de la Historia, Diccionario Biográfico electrónico (en red, www.rah.es)

_______
Con informaciones de la Real Academia de la Historia y de la Casa de su Majestad el Rey.
Las imágenes se corresponden con pantallazos de las entradas correspondientes en el  DB~e.

sábado, 24 de marzo de 2018

'LAS NAVAS DE SAN JUAN EN 1819 SEGÚN EL CATASTRO DE MARTÍN DE GARAY', COLABORACIÓN EN "ESTRELLA DIGITAL" Nº 14


'LAS NAVAS DE SAN JUAN EN 1819 SEGÚN EL CATASTRO DE MARTÍN DE GARAY'

Artículo (páginas 29, 30 y 31) de Gabriel Carrasco Hurtado publicado en la revista dirigida por Pedro Hermosilla Pineda, “Estrella Digital”, número 14 correspondiente al año 2.015. 




domingo, 7 de enero de 2018

CONSVULTA MORAL POR MANDADO DE DON DIEGO DE BENAVIDES, CONDE DE SANTIFTEUAN


Consulta moral, que dio el M.R.P.M. Fr. Nicolas de Vlloa, difinidor de esta Provincia del Peru del Orden de N.P.S. Agustin, y catedratico de visperas de teologia en esta Real Vniversidad de Lima. : A la duda, que se movio sobre la legitimidad del titulo de prior del Conuento del Rosario de Lima, y vicario general desta Prouincia de San Iuan Baptista del Orden sagrado de Predicadores, que obtiene el M.R.P.M. Fr. Iuan de Barbaran Lazcano. Por mandado del Excelmo. señor don Diego de Benavides y de la Cueua, conde Santisteuan, virrey destos Reinos del Peru, &c

_________
Ulloa, Nicolás de, d. 1682

sábado, 16 de diciembre de 2017

COSME III DE MEDICI; EL GRAN DUQUE DE LA TOSCANA EN SANTISTEBAN DEL PUERTO

Gabriel CARRASCO HURTADO

Detalle en la acuarela de Baldi



Cosme III de Medici como Gran Duque de la Toscana 
El viaje a España, al que acompañó Pier María Baldi, lo hizo como príncipe heredero del Gran Duque Fernando II. En ese periplo viajero, entre septiembre de 1868 y enero de 1869,  pasó y paró en Santisteban del Puerto.En 1870 hereda el Gran Ducado de la Toscana reinando un total de 53 años. Cosme o Cosimo III de Medici marca una clara decadencia de la Toscana

De la importancia del camino de las andalucías por el puerto de Montizón, en el antiguo Estado de Santisteban, sabemos desde la Hispania romana. 
El camino que conectaba el Reino de Granada con Toledo y con el Reino de Valencia fue de vital importancia hasta que se abrió el paso de Despeñaperros mediante las repoblaciones carolinas de Sierra Morena, a mediados del s.XVIII.
Como no podría ser de otra forma somos apasionados de las fuentes documentales, es la forma de acercarse al pasado lo más fielmente posible. Así, en el documento escrito encontramos un paradigma; es la norma general aunque hay otras herramientas.
En esta ocasión hemos escogido algo diferente como lo es un dibujo, uno de los muchos que describieron no pocos pueblos y ciudades de la España del s.XVIII salidos del pincel de Pier María Baldi en su viaje por España y Portugal acompañando a Cosme de Medici, heredero del Gran Ducado de la Toscana.
Pier María Baldi recorrió España entre 1668 y 1669 como parte del séquito del príncipe toscano.


La Toscana

Baldi fue un decorador y pintor menor florentino, además de arquitecto. Desde septiembre de 1868 se ocupa como asistente del futuro Cosme III de Medici.
Estos dibujos de Pier María que se conservaron en la Biblioteca Laurenciana de Florencia son interpretaciones románticas al acuarela a un solo color, sepia, con matices graduados.
El dibujo que nos ocupa fue el de una parada en el trayecto entre Cordoba y Toledo realizada en la Venta de San Andres, a no más de media legua al norte del núcleo urbano de Santisteban del Puerto.
Es curiosa la secuencia de lugares que describe la recopilación de la laminas de la obra ‘Viaje de Cosme de Médicis por España y Portugal (1668-1669)’[1]:
26.- Villanueva de los Infantes
27.- Venta Nueva
28.- Venta de los Archillos (sería Arquillos)
29.- Linares
Magnífico, aquel camino de Santa Teresa…


Acuarela sepia de Pier María Baldí correspondiente a la Venta de San Andres y al fondo la Villa de Santisteban del Puerto. El original se encuentra en la Biblioteca Medicea Laurenciana de Florencia 


«De la Venta de los Santos a la de San Andrés las sierras se van abriendo a un gran valle, todo sembrado de encinas, que al final se convierte en una llanura y da paso a sembrados y algunos cultivos de vid.

San Estevan está frente a la venta de San Andrés, a un cuarto de legua, incrustado entre montañas que lo encierran en su seno y lo dejan abierto hacia la llanura. En lo alto de un peñasco, la casa del Conde; una construcción singular. Al otro lado, en lo alto de otra montaña, se puede ver un castillo construido por los moros, de piedra, con muros y una torre morisca, que en la actualidad es completamente inútil y en ruinas. Lo llaman el Castillo Vermejo, quizá por el color del peñasco, completamente erosionado.»

De los diarios del viaje de Cosme de Médicis por España y Portugal (por Lorenzo Magalotti, Filippo Corsini y Juan Bautista Gornia, recogidos en Viaje de Cosme de Médicis por España y Portugal (1668-1669), edición y notas de Ángel Sánchez Rivero y Angela Mariutti, Madrid, vol. I)

Fuente: Pedro Salido López

Volvemos a las estampas y en este caso a la estampa del paisaje visto desde la Venta de San Andrés; qué nos relata, qué nos dice ese sencillo dibujo de Baldi.
Mucho: la historia misma; la entraña de lo que fue el Santisteban histórico; justamente ese que se fortificó intesamente a partir de su toma por la Corona de Castilla. El Estado de Santisteban del Puerto formó parte de esa marca frontera junto a los Concejos de Jaén, Úbeda y Baeza, el Adelantamiento de Cazorla, etc… contra la tercera Taifa de Granada, el emirato nazarí, y hubo de guarecerse en todos sus términos y aldeas.
Lo que más destaca la lámina es que en ese siglo XVII Santisteban mantiene el todopoderoso complejo fortificado –sin funciones militares ya- que completó en plena edad medía.
De una parte contemplamos su castillo mayor en la altiplanicie del cerro de San Esteban. Su torres y murallas son heredadas de las propias defensas del recinto romano y hasta del oppidun íbero; lo conocemos desde el condado castellano, en tiempos del alcaide Juan Fernandez San Sagun, en los últimos años del s.XIV.
Frente al castillo de San Esteban reguardando a modo de bocana y de época posterior a la conquista castellana, se erige la fortificación de la Guarida que también nos es conocida documentalmente desde los últimos años del s.XIV.
La Guarida corrió la misma suerte que numerosísimas fortalezas medievales del alto Guadalquivir; las encontramos primero como elementos defensivos y cuando la frontera se va desplazando hacia el sur se convierten en espacios palatinos. Es curioso como los Condes de Santisteban mantienen su Palacio intramuros del núcleo urbano cristiano, justo en la Puerta del Llano y a la vez habilitan la Guarida como palacio.
Qué vemos más en la acuarela de Balde, pues un elemento que nos acerca a la importancia de este enclave a las puertas del Reino de Jaén: sus murallas. Justamente podemos intuir los paños de muralla que bajaban del Castillo Mayor hasta la Puerta Nueva; de ahí a la Puerta del Llano; la muralla del tiente, el saltadero…
En la lejanía el cerro de San Marcos o Fraila. No se aprecia el torreón defensivo pero existen sobre el terreno restos de su cimentación, de clara traza medieval.
Y como colofón y en primer plano se nos presenta la Venta de San Andres, hoy desaparecida, más que probablemente heredera de una mansio romana en la alineación de la Vía Augusta, entre Ad Morun y Ad Solaria.
Esta venta fue testigo de numerosos e insignes viajeros…

__________
[1] edicion y notas por Angel Sánchez Rivero y Angela Mariutti de Sánchez Rivero. - Madrid : Sucesores de Rivadeneyra, [1933]

La edición de Sánchez Rivero se compone por un lado de la transcripción de varios diarios del viaje, en italiano, y un carpetón con las litografías.

Hace casi quince años lo pude ver en la biblioteca de la facultad de filosofía y letras de Granada y tome fotos de las páginas del libro que mencionaban la venta de San Andrés.

Las litografías de esta obra, desde 2009 o así, fueron publicadas libremente con una resolución razonable por la Biblioteca Nacionalde Portugal, y pagando una pequeña tasa te enviaban a casa un CD con las fotos a la máxima resolución (en ese sentido la BNP le daba 1000 vueltas a nuestra Biblioteca Nacional, que era restrictiva y cara no.... lo siguiente). Ahora ya están en el catálogo de la BNP con la máxima resolución para descargar libremente.

De todas formas en Santisteban tuvimos la suerte de que en los años 60 D. José Juliá durante un viaje a Italia, pasó por la biblioteca Laurenciana y tuvo acceso al original, trayéndose una copia con los medios de entonces. Una diapositiva creo que fue. De esa salen las numerosas copias en un color similar al original (más oscuro y algo borroso) que han estado muy presentes en Santisteban, sobre todo desde que el Ayuntamiento, durante un tiempo, regalaba una copia enmarcada a sus concejales y trabajadores.

Existen unas traducciones al español de los diarios del viaje relativamente recientes.

Yo hace años pude conseguir una edición muy minoritaria de una parte del viaje, la que se centra en Andalucia, del 2003, de Caligrama Ediciones, que parte de la obra de Sánchez Rivero. Veo que ahora existe también una traducción completa editada en 2018 en Amazon” ( Pedro Salido López, editor de Santisteban EU y Miembro de Número del Ateneo de Ilugo, 2.020).


Imágen original (Pedro Salido López)

"El primero en tener dicha imagen fue José Juliá Gómez, que obtuvo después de unas gestiones, de la Biblioteca Laurenciana Medicea de Florencia, en un viaje realizado a Italia" (José Narciso Juliá Gallego)